Apicultores chilenos ya tienen colmenas más saludables

Tras aplicar lo que aprendieron en capacitaciones prácticas y teóricas dictadas por Salud Apícola 2020, 31 apicultores están observando abejas más vigorosas y productivas.
Mayda Verde (de pie), durante una de las capacitaciones en Lampa. En ellas se abordan estrategias de prevención de plagas y enfermedades y buenas prácticas de producción y manufactura.
“La abejas reinas han puesto más huevos y están naciendo abejas de mejor calidad, más robustas”, dice Manuel Quijada, apicultor chileno que lleva cerca de tres décadas produciendo miel.

Lo que Manuel ha visto en su apiario es uno de los beneficios que también están observando otros 30 productores de las comunas de Lampa, San José de Maipo y Pirque, en la Región Metropolitana, desde que comenzaron a implementar las estrategias aprendidas en las capacitaciones de Salud Apícola 2020 para prevenir enfermedades de sus abejas.

Las actividades, que incluyeron ocho capacitaciones en diversos temas de salud apícola con un enfoque preventivo, clases prácticas en apiarios y desinfección del material apícola, concluyeron en diciembre pasado con una evaluación final realizada en conjunto con cada apicultor.

Antes y después de realizar las capacitaciones se calificaron con puntaje 27 actividades de gestión sanitaria seguidas por los apicultores (ver recudro), incluyendo organización del apiario y de las colmenas, situación sanitaria de las colmenas, almacenamiento de materiales apícolas y gestión del apicultor.

Subiendo las notas

Los resultados fueron notables: tras la capacitación el puntaje promedio inicial, de 48,9 puntos, subió a 78,8, lo que indica que incorporaron y aplicaron los conocimientos adquiridos.

“A veces uno hacía las cosas mal y no lo sabía. En cambio, ahora sé revisar mis colmenas, identificar signos de enfermedades o problemas y solucionarlos”, corrobora Flor Villalobos, dirigente del grupo de apicultores de Pirque.

Benjamín García, apicultor de Lampa, destaca que redujo al mínimo el uso de productos químicos gracias a una mejor sanidad de las colmenas, logrando una producción más limpia y orgánica. “Cuando renuevas la cámara de cría y desinfectas el cajón las abejas pueden trabajar mucho más rápido”, dice. Antes sacaba 300 kilos de miel de 150 colmenas y, al mejorar las prácticas, obtuvo 2 toneladas de miel de 90 colmenas.

“Hoy tenemos abejas confinadas en cientos de colmenas manejadas en forma intensiva. Sin un manejo adecuado, aumenta el riesgo para su salud, la calidad de sus productos y la seguridad alimentaria”, sostiene Mayda Verde, investigadora de Salud Apícola 2020.

Por eso “es fundamental adquirir los conocimientos necesarios para avanzar hacia una tenencia responsable de colmenas”, concluye la investigadora y miembro del equipo de capacitación, que este mes iniciará el mismo trabajo con apicultores de Colombia.

“Antes uno se guiaba por lo que le decían los apicultores más viejos, pero las abejas han ido cambiando y las enfermedades también”.

Flor Villalobos
Apicultora de Pirque

“La apicultura es una ganadería: si uno no le da las condiciones adecuadas, el animal no trabaja”.

Benjamín García
Apicultor de Lampa

En las clases prácticas se enseñan técnicas de desinfección química y mecánica de material apícola de madera para destruir bacterias, virus, hongos y parásitos causantes de infecciones.

¿Qué se evalúa?

Estos son algunos de los 27 aspectos que se evalúan antes y después de la capacitación:

  • Acceso de las abejas a agua de beber
  • Alimentadores limpios y sin abejas muertas en su interior
  •  Tasa de infestación por Varroa destructor en abejas adultas
  • Insumos apícolas almacenados sin riesgo de contaminación
  •  Cambio de abeja reina y frecuencia
  • Residuos de la labor apícola esparcidos en el terreno
  • Piqueras limpias y libres de maleza
  • Inclinación del fondo de la colmena en 30° respecto la piquera