La doctora Mayda Verde, quien ha contribuido con sugerencias a la redacción de Leyes Apícolas de Cuba, Chile y Colombia, entrega su visión sobre aspectos que no pueden faltar en estos cuerpos legales para fomentar y proteger la actividad.

La importancia de la apicultura conduce a la necesidad de proteger esta actividad productiva y a las abejas melíferas, llevando a provincia, regiones y países completos a crear legislaciones apícolas.

Tres de los cuatro países en los que trabaja el proyecto Salud Apícola 2020 saben de esto. Mientras Chile y Colombia elaboran actualmente proyectos de Ley Apícola, la provincia argentina de Santa Fe acaba de aprobar su Ley de “Promoción, Producción y Desarrollo de la Actividad Apícola” (ver recuadro).

La doctora Mayda Verde, investigadora principal de Salud Apícola 2020 LatAm ha contribuido con sugerencias a los proyectos de Ley de Chile y Colombia, haciendo aportes basados en la amplia experiencia de Cuba en esta materia, país que cuenta con leyes y normas que protegen la apicultura y los recursos melíferos desde la década de los 70.

Una ley de protección de la apicultura “debe promover y contemplar de manera exclusiva los aspectos que conciernen al desarrollo de una apicultura moderna, basada en el manejo intensivo de las abejas melíferas (Apis mellifera), de manera que resulte una actividad sostenible como renglón agropecuario productivo”, destaca la doctora Verde, quien durante más de 30 años dirigió la estrategia sanitaria de Cuba como médico principal del Servicio Veterinario de la Empresa Cubana de Apicultura hoy APICUBA.

La especialista subraya también que “cualquier ley que se proponga regular el desarrollo de una actividad que involucre animales debe centrar su atención en todos aquellos aspectos que permitan asegurar el bienestar y la salud del animal, preservando la integridad física del mismo”.

A partir de su experiencia la doctora Mayda Verde entrega aquí diez  recomendaciones a tener en cuenta al redactar una Ley Apícola con mirada país:

  1. Considerar que todo el contenido permita que se cumpla el rol de Apis mellifera en los ecosistemas, como polinizador natural y dinamizador de los procesos productivos en la agricultura.

  2. Contribuir a la seguridad alimentaria.

  3. Asegurar que los productos apícolas que se obtengan a partir de la actividad estén aptos para consumo humano o animal, y que estos sean de calidad, inocuos y trazables.

  4. Establecer mecanismos para impulsar y promover políticas públicas que propicien Fomentar el desarrollo del sector y de las poblaciones de abejas, en equilibrio dinámico con los ecosistemas donde se insertan. Para ello, mantener actualizado el inventario de apicultores, apiarios y colmenas, de manera que sea posible realizar la gestión sanitaria y ambiental a instancia territorial.

  5. Resguardar el bienestar de las poblaciones e individuos, para favorecer la expresión de sus potenciales productivos acorde con la raza, especie e indicadores fijados para cada categoría y territorio.

  6. Establecer pautas que promuevan en el sector producciones apícolas diversificadas, con valor agregado, comercializables tanto en el mercado interno como para las exportaciones.

  7. Contribuir con instrumentos legales a la diversificación de las actividades propias del sector, estableciendo mecanismos que contribuyan a generar ingresos redituables para los actores de la cadena y fomenten la creación de empleos asociados a la apicultura en las áreas rurales.

  8. Promover la investigación, tanto en la esfera de la actividad apícola, como en otros campos de la ciencia transversales a la apicultura: medicina, farmacología, biología, botánica, economía, geografía, industria de los alimentos, robótica, etc.

  9. Contemplar medidas que contribuyan y estimulen la formación del capital humano sobre bases científicas, bajo estándares certificados, promoviendo la profesionalización paulatina del sector apícola.

  10. Establecer, a partir de sus artículos y enunciados, puntos de partida que propicien elaborar Decretos, Normas, Regulaciones, Circulares u otras disposiciones legales de menor rango o alcance, pero necesarias para complementar, implementar y/o ejecutar los aspectos contenidos en la Ley.

Ley Apícola de Santa Fe

Luego de un proceso de trabajo que se inició en 2016, desde el pasado 19 de noviembre la provincia argentina de Santa Fe cuenta con una Ley de Promoción, Protección y Desarrollo de la Actividad Apícola y su decreto reglamentario. La norma, sancionada en diciembre de 2018 por la Legislatura, contó con participación de las bases de productores apícolas, los gobiernos locales y los legisladores.

En la ley destaca la formulación por primera vez de un Fondo Provincial de Impulso, Estímulo y Promoción de la Actividad Apícola, cuyos recursos provendrán de las partidas asignadas al Ministerio de la Producción, entre otras fuentes.

Lee la columna donde Leonel Pérez Raymonda, coordinador del proyecto Salud Apícola 2020 Argentina, entrega su opinión sobre la nueva ley.

Mejorando la apicultura con una visión integrada