Identifican actividad antioxidante y antimicrobiana de mieles chilenas

Investigadores de Fraunhofer Chile han caracterizado más de 800 mieles del país para elaborar extractos con actividad antioxidante o bactericida que puedan usarse en aplicaciones como ungüentos regenerativos, cremas antienvejecimiento y tratamiento de heridas.

Además de usarse como endulzante, la miel ha sido empleada con fines curativos por más de 5 mil años, debido a la presencia de numerosos compuestos, tales como azúcares, proteínas, aminoácidos libres, minerales, vitaminas y enzimas, así como también un amplio rango de compuestos polifenólicos y volátiles.  En conjunto, estos le otorgan una importante capacidad antioxidante, antimicrobiana y cicatrizante, entre otras virtudes.

Algunos estudios han demostrado su capacidad para acelerar la curación de heridas, disminuir la severidad y duración de diarreas y constipación, reducir los síntomas del reflujo gastroesofágico y la gastroenteritis y proteger frente a afecciones hepáticas y pancreáticas. Se ha reportado la presencia de péptidos, como la defensina-1, que les otorga un efecto bactericida incluso sobre bacterias resistentes como C. difficile.

En Chile también se realizan estudios para identificar y aprovechar los beneficios de las mieles nacionales. Esta es una de las líneas de trabajo del Centro de Biotecnología de Sistemas de Fraunhofer Chile Research, como parte de una colaboración con el Consorcio Apícola.

“Hemos analizado unas 860 muestras de miel provenientes de distintos lugares del país con el fin de conocer sus constituyentes, considerando que su composición es altamente variable y depende tanto de su origen, como de numerosos factores externos”, destaca Verónica Olate, investigadora de Fraunhofer Chile.

Como parte del estudio, las mieles se clasifican en función de su composición química, actividad antioxidante y antimicrobiana.

La idea es seleccionar aquellas con la mejor actividad para luego crear extractos que se puedan emplear en la fabricación de productos cosméticos y nutracéuticos, como cremas para el cuidado de la piel y ungüentos, parches o films para tratar heridas complejas, bálsamos labiales regenerativos y ceras anti-envejecimiento, entre otras potenciales aplicaciones.

“En Chile tenemos variedad climática y una diversidad floral suficiente como para generar mieles con distintas características que podrían emplearse en una amplia variedad de productos nutracéuticos”, destaca Patricio Mandujano, líder de proyectos del área Agro, Alimentos e Ingredientes de Fraunhofer Chile.

Lo importante, agrega, “es conectar las capacidades científicas con el potencial productivo, y generar un sistema de trazabilidad nacional con controles y criterios que aseguren la calidad necesaria para alcanzar estándares que nos permitan posicionar los productos a base de nuestras mieles a nivel internacional”.

Este es uno de los más de 140 proyectos que ha realizado el Centro de Biotecnología de Sistemas de Fraunhofer Chile en sus casi 10 años de funcionamiento. El jueves 8 de agosto se presentará a las autoridades de Corfo una publicación que destaca una selección de estos y del impacto que han tenido para el país en áreas como agricultura sostenible, acuicultura, alimentos e ingredientes saludables y sustentabilidad industrial.

Nota publicada en: https://bit.ly/31sXwOD